Es temporada de calabazas y tienen mucha vida más allá de Halloween. Además de decorar escaparates y convertirse en protagonistas de los disfraces más terroríficos, son un ingrediente de otoño lleno de posibilidades. La calabaza es rica en vitamina A, aporta fibra y tiene un alto contenido en agua (y pocas calorías). Todo esto, con un sabor dulce y una textura cremosa que invita a experimentar en la cocina. Y para disfrutarla al máximo, elegir bien el vino es esencial: la acidez, el cuerpo y los aromas de cada copa pueden realzar su dulzor natural y crear maridajes sorprendentes.
🎃 Crema de calabaza asada + Chardonnay con crianza. La textura untuosa y las notas de fruta madura del vino acompañan la cremosidad de la calabaza, mientras que su acidez equilibra el conjunto. Te proponemos el Chivite Legardeta Chardonnay, un vino blanco con crianza que combina frescura, textura y elegancia.
🎃 Risotto de calabaza y parmesano + Garnacha blanca. Su volumen y sus notas frutales y herbáceas acompañan el dulzor de la calabaza y la intensidad del queso. Un vino sencillo, ideal y con gran calidad-precio-placer es el Només Garnacha Blanca de Perelada.
🎃 Calabaza asada con feta, miel y tomillo + Riesling seco. Su frescura y sus notas cítricas contrastan con el dulzor de la miel y la salinidad del queso. Apostamos por Mosel y Dr. Loosen, con este Riesling Fruity que os va a sorprender.
🎃 Calabaza rellena de setas y salvia + Garnacha Tinta. Un tinto ligero, de taninos suaves y notas mediterráneas, conecta con los aromas a bosque sin tapar los sabores del plato. Sin duda, el vino ideal es Telescópico Garnacha de Frontonio, con un blend y una elaboración finísima. Te sorprenderá la frescura, la textura fina y el equilibrio de fruta y flor. Exquisitamente equilibrado.
🎃 Curry de calabaza y leche de coco + Gewürztraminer. Para sorprender a tus invitados, uno de esos maridajes que hacen que te explote la cabeza. Sus aromas de especias y fruta exótica se entremezclan con el curry. Y la acidez, desengrasa maravillosamente el paladar. Si el plato tiene bastante picante, mejor optar por un vino con un toque de dulzor. Nosotros nos quedamos con el Gewürztraminer alemán de Villa Wolf. Infalible.

Ya ves, winelover, la calabaza da para mucho y nos demuestra que comer de temporada puede ser delicioso, versátil y nutritivo. Y con el vino adecuado, cada receta puede convertirse en un pequeño festín otoñal.
Este Halloween, menos sustos y más sabor.



